domingo, 18 de octubre de 2009

Koselleck: crisis y filosofía de la historia

Pertenece a la esencia misma de la crisis la existencia de una decisión pendiente y todavía no adoptada. Y asimismo pertenece a dicha crisis el hecho de que se desconozca provisionalmente cuál es la decisión que ha de tomarse. La inseguridad general en una situación crítica cualquiera se halla teñida, pues, por la certeza de que -indeterminadamente en cuanto al momento, pero con toda seguridad; con incertidumbre respecto al cómo, pero con plena certidumbre- se avecina el final de la situación crítica. La solución posible sigue siendo incierta, pero el final en sí, el cambio radical de las circunstancias existentes -amenazador y temido, o deseado esperanzadamente- resulta cierto para los hombres. La crisis provoca la pregunta por el futuro histórico.
----De la conciencia de la crisis, del conocimiento de una tensión política con su lógica secuela de consecuencias inevitables, se originan en Alemania una serie de pronósticos -síntoma ellos mismos, al mismo tiempo, de la crisis- que presagian el inmediato fin del orden político vigente hasta el momento. Se profetiza la revolución. (...) El plan divino de salvación es secularizado y convertido en un planteamiento histórico-racional; pero este planteamiento mismo es la filosofía de la historia, que garantiza el decurso de los, a partir de ahora, acontecimientos en sí mismos planeados. La filosofía del progreso suministró la certeza -no religiosa ni racional, sino específicamente filosófica-histórica- de que la planificación política indirecta también ha de alcanzar su realización, lo mismo que, de manera inversa, la planificación moral y racional determina por sí misma el progreso de la historia. En el acto volitivo de la planificación estaba ínsita, pues la garantía de que el proyecto intencional conduce también al éxito. ¿Qué significa esta identificación de la planificación política indirecta con el decurso de la historia? Mediante esta identificación se encubre la posibilidad de la revolución, pero se invoca y fomenta la revolución misma.

(Reinhart Koselleck. Crítica y Crísis. Un estudio sobre la patogénesis del mundo burgués. Editorial Trotta, 2007, pp. 115, 120.)

3 comentarios:

Ignacio M. dijo...

¿Es posible rendir el final sin haber completado las nueve materias del ciclo de grado?

Goethe Institut Buenos Aires dijo...

Muy buena la reflexión sobre la incertidumbre del futuro histórico en Alemania.
El estudio de una semántica histórica o de una historia de los conceptos como la que emprende Koselleck, es una de las hazañas académicas más desafiantes, y más atractivas de los últimos tiempos. A esto se le agrega la ayuda de la línea de Görlitz con sus aportes en el campo.

exgalewski dijo...

Jaroslavsky: “ataca como partido político y se defiende con la libertad de prensa”.